La vacuna contra el covid-19 en la sede de Cedesarrollo, una pésima experiencia.

La vacuna contra el covid-19 en la sede de Cedesarrollo, una pésima experiencia.

Desde que inició la pandemia del covid-19, en marzo de 2020, declarada formalmente por la OMS, muchos son los cambios que la sociedad a nivel mundial ha experimentado. Psicólogos, estadistas, científicos, la iglesia en toda sus estructuras y los medios de comunicación, entre otros, coinciden hoy, más de año y medio después, que no volveremos a ser los mismos. Y claro que no somos los mismos que éramos 17 meses atrás; hemos visto morir familiares, conocidos, amigos, colegas, hombres de letra, del gobierno, de la política, de las artes y ciencia, en fin, el dolor ha sido constante, persistente, ha penetrado a lo más profundo de nuestro corazón y le ha dejado huellas que lo han marcado para siempre.

Sin embargo, esta tragedia universal que ha cobrado millones de víctimas en todo el mundo, al parecer no tiene importancia para algunos, y les cuento por qué. Esta mañana, domingo 26 de septiembre acudí al edificio Cedesarrollo-comfenalco, en el barrio zaragocilla, donde por orden del Gobierno Nacional en una jornada maratónica, se estaría colocando la segunda dosis de la vacuna Moderna para pacientes con comorbilidades, ese pequeño ítem cobija a esta servidora, lo cierto es que las condiciones no eran las mejores, filas largas, calor insoportable y sol abrasador que a cualquiera podía enfermar, todos esos aspectos pasarían sin problema a un segundo plano, si esta historia no tuviera el pésimo ingrediente del mal trato de “algunos jóvenes que conformaron el equipo de logística”.Es absolutamente inaceptable que las entidades encargadas de prestar este servicio a la comunidad, donde se va a atender público, contraten jóvenes sin experiencia ni conocimiento en el buen manejo de logística, entendiéndose que logística, es el conjunto de los medios necesarios para llevar a cabo la organización de una empresa o de un servicio especialmente de distribución. Así es, de distribución de personas, en este caso. Todas las personas que estaban en fila asumiendo las incomodidades que describí antes, tenían problemas de comorbilidades, sin embargo, se veía como, un caballero (anexo fotografía) de nombre Santiago, dejaba entrar a jóvenes sin pedir ninguna clase de documentos. Lo que irritó a algunos, entre esos a la suscrita. En la fila había una señora con problemas de obesidad y con un certificado expedido por la Dra.Silvia Del Pilar Rey Serrano, le rogó de todas las formas que le dejara ingresar para colocarse la segunda dosis obligatoria para completar el esquema de vacunación establecido por las autoridades de salud, y ese energúmeno apoyado por una joven arrogante grosera y con ínfulas de ser la dueña de las vacunas, no le permitieron el ingreso. (anexo fotografía).

Es imperdonable que estas cosas sucedan, especialmente cuando se trata de atención de adultos mayores con comorbilidad, y más imperdonable aún, que las entidades encargadas de contratar a profesionales jóvenes para estos trabajos, no revisen y constanten su formación profesional.

Es necesario que el servicio de manejo de la logística, sobre todo cuando se trata de atención de personas adultas, con problemas de salud, sea prestado por personas que sepan, conozcan y ejecuten sus conocimientos, que resuelvan problemas y no los ocasionen, que no sean piedra de tropiezo, que sean agradables en el trato, que el respeto sea su regla de oro, y lo más importante que no olviden que están prestando un servicio por el cual reciben un pago, y que, su comportamiento debe ser parecido al de Jesucristo que vino al mundo a servir y no a que le sirvieran.

Comparte en:

MBG

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *