EL CONTAGIO DEL COVID-19, INDISCIPLINA SOCIAL O CONSECUENCIA DE LA POBREZA?. Análisis Comparativo.
Por: Luis Daniel Vargas Doctor en Ciencias de la Educación Ex Gobernador de Bolívar
Lo que no se podía probar durante años a pesar de opiniones de periodistas y medios de comunicación, informes de los gremios económicos, investigaciones académicas, discursos de políticos en campaña y marchas de sindicalistas, quedó finalmente develado por cuenta del covid-19, la pobreza en la Región Caribe, el Departamento de Bolívar y el Distrito de Cartagena de Indias. Distintas organizaciones como la ONU, el Banco Mundial, la OCDE, han asociado los estragos que ha ocasionado la pandemia con la pobreza en varias regiones del mundo, “El Banco Mundial (2020) prevé una caída del PIB colombiano del -2%, mientras que la OCDE (2020) estima un impacto inicial de la parálisis completa o parcial en la actividad económica en Colombia cercana al 23% del PIB”1 Para tratar de comprender nuestras realidades socioeconómicas, hemos hecho unos comparativos entre la Región Caribe y la Región Oriental, entre los departamentos de Bolívar y Santander y entre las capitales Cartagena y Bucaramanga, atendiendo la similitud demográfica y socioeconómica entre ellos. Inicialmente presentamos las estadísticas comparativas del contagio del coronavirus en la Regiones Caribe y Oriental y en los departamentos de Bolívar y Santander, al día lunes 20 de julio de 2020.
“Diferencias regionales en el impacto económico del covid-19-Banco de la Republica-estudio de caso para Colombia”. Documentos de Trabajo sobre Economía Regional y Urbana. Centro de Estudios Económicos Regionales (CEER)-Cartagena. Ricciulli-Marin, Diana; Bonet-Morón, Jaime; Pérez-Valbuena, Gerson; Haddad, Eduardo; Araujo, Inácio; Perobelli, Fernando. Número 290, Junio, 2020

La Región Caribe aporta mucho más de la cuarta parte de las personas contagiadas en el país y el contagio en el departamento de Bolívar supera ampliamente al número de contagiados en el departamento de Santander (tabla 1), ¿Porqué esas grandes diferencias entre estas dos regiones y departamentos en el contagio del covid-19?, ¿Existe alguna relación entre la pobreza y el número de personas contagiadas?.

En la tabla 2 llama la atención las diferencias del PIB entre los departamentos de Bolívar y Santander, así como, su participación porcentual en el PIB por departamentos a pesar que la diferencia poblacional no es mayor entre ellos.

La tabla 3 nos muestra que a pesar de tener la misma categoría en Ley 617/2000 los dos departamentos, el desempeño fiscal de las dos entidades territoriales se comporta de manera diferente. Igualmente en el recaudo de los ingresos corrientes no guarda una proporcionalidad con las diferencias poblacionales de las ciudades capitales.

En estas cifras porcentuales de la tabla 4 podemos percibir unas diferencias negativas para la Región Caribe en los indicadores de energía, acueducto, alcantarillado, internet, computadores y percepción de la pobreza, que inciden de manera directa en la calidad de vida de los habitantes de cada una de las entidades territoriales. El de internet que nos ha afectado especialmente en la educación virtual en estos momentos de confinamiento.

Este indicador NBI de la tabla 5 refleja crudamente la realidad de las carencias de nuestros habitantes en el Departamento de Bolívar y el Distrito de Cartagena, donde la proporción de las personas en su conjunto con necesidades básicas insatisfechas del departamento de Bolívar casi triplican las del departamento de Santander, reflejándose unos componentes en las dos entidades territoriales departamentales, como el de la vivienda, acceso a los servicios públicos e inasistencia escolar, que comportan una gravedad que llama la atención de esta realidad social.

2 Mide el porcentaje de personas que no cuentan mensualmente con un ingreso mínimo de subsistencia, determinado por el costo de una canasta familiar.
3 Es el costo per cápita mensual necesario para adquirir únicamente una canasta de bienes alimentarios.
4 El porcentaje de hogares con dos o mas necesidades básicas insatisfechas.
La tabla 6 nos muestra el grave impacto en la línea de pobreza y miseria que tienen el departamento de Bolívar y el Distrito de Cartagena como producto de la falta de ingresos de un alto porcentaje de la población, para adquirir los mínimos bienes y servicios para subsistir, así como la acumulación de varias necesidades básicas insatisfechas. El de Bucaramanga (1,6%) es el más bajo de las ciudades capitales.

La tabla 7 presenta uno de los indicadores más completos por cuanto contiene dimensiones y componentes que nos permiten ver de una manera extensa el porcentaje de privaciones que tienen los hogares y para el caso que nos ocupa, son dicientes las cifras de la Región Caribe por su alto porcentaje que duplica a la Región Oriental, así como el departamento de Bolívar frente al departamento de Santander. Para una referencia de la Intensidad de la Pobreza Multidimensional, el más alto fue Vaupés con 49,3% y el más bajo Bogotá con 37,7%.
5. Mide el nivel de capacidades logrado o no, por los hogares y sus integrantes en cinco dimensiones ( educación, infancia y juventud, vivienda y acceso servicios públicos domiciliarios, salud, trabajo) y quince componentes (bajo logro escolar, analfabetismo, inasistencia escolar, rezago escolar, trabajo infantil, barreras de acceso a cuidados de primera infancia, empleo informal, desempleo de larga duración, no aseguramiento en salud, barreras de acceso a salud dada una enfermedad, acceso a fuente de agua mejorada, eliminación de excretas, pisos, paredes exteriores y hacinamiento critico), los hogares son considerados pobres multidimensionalmente cuando tienen privación en por lo menos el 33% de los componentes.
6. Proporción de privaciones a las que se enfrentan las personas multidimensionalmente pobres.

Si bien las coberturas y afiliaciones a los regímenes subsidiado y contributivo responden a políticas nacionales del Sistema General de Seguridad Social, el indicador de la tasa de mortalidad infantil sí es producto de políticas, programas y acciones de los gobiernos territoriales y locales, advertimos en la tabla 8 que el porcentaje de menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos en el departamento de Bolívar, duplica al del departamento de Santander.

Las tres variables de la tabla 9 nos muestran el alto porcentaje de personas en el departamento de Bolívar que en materia de educación no están en el sistema educativo o llegan tardíamente. En analfabetismo duplicamos al departamento de Santander, así como también nos encontramos muy distante de los indicadores nacionales

Hemos tomado en la tabla 10 los indicadores de los niveles de transición y educación media, por cuanto es ahí en donde se viene presentando una muy baja cobertura en el departamento de Bolívar que incide sobre todo el sistema educativo, el nivel de transición como antesala del nivel de las básicas primaria y secundaria, y el nivel de la educación media con respecto de la educación superior, mostrándonos el de la media una diferencia considerable con el del departamento de Santander. Igualmente muy a pesar de las cortas diferencias poblacionales entre los dos departamentos (tabla 2), la cobertura bruta en Educación Superior del departamento de Santander esta cerca de duplicar a la del departamento de Bolívar, como se evidencia en el número de estudiantes matriculados en Educación Superior. Así mismo se presentan unas claras diferencias de coberturas en este nivel superior entre las dos regiones, Caribe y Oriental. De la misma manera en el indicador de la tasa de tránsito inmediato a la Educación Superior se reflejan grandes diferencias entre las dos regiones y departamentos, como una de las consecuencias de lo que hemos señalado, en relación con las debilidades que presenta el nivel de la Educación Media al momento de hacer la articulación con el nivel de la Educación Superior, no sólo en el departamento de Bolívar, sino en la Región Caribe.
7Cobertura Neta mide la proporción de estudiantes en un rango determinado de edad, que están en el sistema educativo respecto a la población que en esa edad debería asistir a una institución educativa.
8Cobertura Bruta mide cuántos estudiantes están asistiendo a cada nivel educativo sin importar su edad o respecto de la población que debería estar en ese nivel.

Una vez más la inversión en el capital humano, como lo vimos con la educación, deja mal parado al departamento de Bolívar en el análisis comparativo que hemos planteado, los datos hablan por si solos (tabla 11), porqué esas diferencias en las cifras de deducción tributaria por inversión en el Programa Nacional de Ciencia y Tecnología entre las dos entidades territoriales?, de igual manera se observa el poco interés en apoyar e invertir en investigación y desarrollo (I+D), que al lado de la Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), son elementos de suma importancia para el desarrollo humano de las regiones y las entidades territoriales, además se constituyen en el pilar para el mejoramiento de la productividad y la calidad de vida de las personas. Esta situación deficiente de la educación y la ciencia y tecnología, obviamente tiene sus efectos en el mercado laboral, que ahora con la pandemia impacta mucho más en los sectores poblacionales con menor inversión en el desarrollo humano.

Las altas tasas de informalidad y de población inactiva (tabla 12) en el departamento de Bolívar y el distrito de Cartagena, respectivamente, son correlativos a los indicadores en educación para nuestras entidades territoriales, y por supuesto en la desigualdad de ingresos (coeficiente Gini), en donde el área metropolitana de Bucaramanga fue la de menor coeficiente Gini en 2018 en todo el país. Así mismo, en la Región Caribe el mayor porcentaje de la Población Económicamente Inactiva-PEI, supera a la Región Oriental, un reflejo y consecuencias de las bajas tasas de cobertura en educación (tabla 10), por supuesto, habitantes más vulnerables a la pandemia y a la desobediencia social, sin ingresos garantizados, por cuanto viven del día a día y otro gran porcentaje del coloquialmente conocido “rebusque”. “Las dificultades de la crisis serán enormes para grandes segmentos de la población. Muchos hogares viven al día y no disponen de los recursos para poder afrontar los confinamientos y las cuarentenas necesarias para contener la propagación de la epidemia. Muchas personas trabajan por cuenta propia, y la informalidad es común incluso entre los asalariados”10 (Banco Mundial 2020). Conforme el Centro de Estudios Económicos Regionales de Cartagena (CEER), del Banco de la República, los informales aislados en la Región Caribe representan el 81,7%, el indicador nacional se ubica en el 70,1%, “…las regiones periféricas (Amazonía, Caribe, Pacífica y Llanos y Orinoquia) concentran un mayor número de informales dentro del grupo de ocupados en aislamiento que las regiones centrales (Eje Cafetero y Antioquia, y Central)”.11 “…La pobreza en sus distintas facetas tiende a reducirse si se generan oportunidades económicas derivadas de la expansión productiva, impulsando a su vez el desarrollo humano en los territorios. Aquí son importantes las políticas sociales y demás intervenciones de la sociedad civil en la asignación de recursos que prioricen el desarrollo humano y la reducción de la pobreza”. “…el proceso de mejoramiento de los indicadores en la región requiere hacer sostenible el desarrollo humano, esto es, garantizar la capacidad de producir bienestar entre las distintas generaciones; para ello se debe potenciar el crecimiento económico, crear oportunidades para la integración económica y social de las comunidades, e incidir efectivamente en los patrones redistributivos del ingreso y otros activos de la población pobre en el inmediato futuro”12 (Espinosa 2020). Es hora de analizar los programas de reducción de la pobreza, cuál es su real incidencia en cerrar las brechas de las desigualdades e inequidades. Si los procesos macroeconómicos (inflación, PIB, productividad) efectivamente responden a las reales necesidades de la Región Caribe, o por el contrario, hay que hacer énfasis en los procesos microeconómicos (educación, servicios públicos, vivienda, saneamiento básico), donde haya una participación directa de las comunidades organizadas en la toma de decisiones. Hemos querido plantear estas comparaciones para llamar la atención en la importancia en invertir en el capital humano, en la formación académica de las personas, en atender sus necesidades básicas, en desarrollar y llevar soluciones de servicios públicos de carácter universal a todas las poblaciones, en creer en la ciencia y tecnología como instrumento indispensable para el desarrollo humano y la productividad de las regiones. No podemos seguir pensando que el cemento o el pavimento son los únicos desarrolladores de una sociedad, por encima de ellos está el invertir en las personas, en las familias, en los hogares, en el medio ambiente y saneamiento básico, en el acceso al conocimiento, a la ciencia y tecnología, en la convivencia, si así hubiese sido, hoy la realidad de la pandemia no nos hubiese golpeado tan duro, habría más disciplina social, más conciencia del peligro, más respeto por las normas de convivencia y las autoridades. Nosotros como región, departamento y distrito tenemos nuestras propias ventajas comparativas y competitivas, todos los climas, tierras fértiles, despensas agrícolas, mares, ríos, cuerpos de agua, puertos marítimos y fluviales, recursos naturales renovables y no renovables, ecosistemas, biodiversidad, que nos permiten desarrollarnos como personas en armonía con el medio ambiente, creando sociedades incluyentes, participativas, con altos niveles de civismo y con equidad social. Consecuencias de esas históricas falencias tenemos una región empobrecida, unas ciudades sitiadas por el covid-19 y una indisciplina social sin limites. Estamos a tiempo de enderezar el rumbo. Las comparaciones no siempre son odiosas, unas veces nos sirven para mirar más allá de nuestras narices e intereses personales, políticos o gremiales, por lo memos, para que podamos decirle a las nuevas generaciones que el coronavirus nos trajo algo más que muerte e incertidumbre, mejores seres humanos y una sociedad más justa y equitativa. Cartagena de Indias, Julio 21 de 2020
