Amenazas, propuestas incoherentes, déficit millonarios y otras cositas de transcaribe:columna de opinión del periodista Álvaro Anaya Díaz.

Amenazas, propuestas incoherentes, déficit millonarios y otras cositas de transcaribe:columna de opinión del periodista Álvaro Anaya Díaz.

¿El final de la ruta del malandrín?
LA DEUDA POR EL PATIO PORTAL
SUBE DEFICIT EN TRANSCARIBE
•Confirmado el laudo arbitral por $16.000
millones a favor de Portal Calicanto S.A.S.
•¿A cuánto ascienden realmente las deudas?
•Dau no las conoce y Transcaribe le miente.

  Por: Alvaro Anaya Díaz 

El 14 de febrero de este año fue el último día que le escuchamos al alcalde William Dau hablar de Transcaribe como «salvador». Advirtió en esa fecha que su principal propósito era «sacar adelante el SITM de la ciudad». Lo había repetido varias veces y nunca fue convincente. Cuatro meses después –en una salida característica de su poca transparencia e incompetencia como gobernante– lanzó otra de sus acostumbradas amenazas: «Me aprueban la liquidación del Colcard o liquido Transcaribe». El mensaje fue enviado a la Junta Directiva para «sacar del camino» a la empresa que tiene a su cargo el recaudo del sistema. Lógico, la mayoría del gobierno no aceptó la irresponsable propuesta de Dau. Y no hubo argumentos para sostenerla.

No obstante su poco interés por Transcaribe –como lo ha mostrado por Cartagena–, la administración de Dau Chamat celebró con gran alborozo el sexto aniversario del sistema de transporte el 26 de marzo, luego de seis años de operación comercial en medio de desaciertos por las improvisaciones y la falta de inyección económica. «Han sido muchos los logros y retos a lo largo de estos 6 años», fue la frase para congraciarse con los cartageneros que, a pesar de todo, esperan mucho más del servicio de transporte, venido a menos en los últimos meses.

          PATIO PORTAL, LA OTRA DEUDA

Hoy Transcaribe arrastra un déficit superior al que calculan el gerente encargado de la empresa, Mauricio Hernández Delgado, y su equipo de asesores. En los años 2021 y 2022 se adelantaron procesos contractuales sin contar con los suficientes recursos económicos para solventar las deudas, aunque existan los CDP. Claro, los pagos no se hacían en un 100%. Un ejemplo es la deuda por más de $27.000 millones de pesos con la firma Cartagena Complementaria y Social, que tiene a su cargo la administración de los 99 buses y busetones que compró Transcaribe, y por la que también enfrenta otra deuda millonaria. Sin embargo, Hernández Delgado asegura que el déficit no supera los $52.000 millones. La sola deuda de la tarifa técnica del pasaje, por la poca movilidad de pasajeros en los años 2020 y 2021, incrementó el déficit en el SITM ($5.500.oo, precio real).

A los compromisos económicos que ponen en peligro el funcionamiento del sistema de transporte en Cartagena, la administración Distrital debe sumarle hoy $16.098 millones al resolver el Tribunal Administrativo de Bolívar un laudo arbitral del 19 de septiembre de 2019 a favor de la firma constructora del Patio portal de Transcaribe, Portal Calicanto S.A.S.

Con ponencia del magistrado Oscar Iván Castañeda Daza se acaba de conocer una sentencia que resolvió liberar «mandamiento de pago en contra de Transcaribe S.A. y a favor de Portal Calicanto S.A.S.
por las siguientes sumas contenidas en el laudo arbitral de fecha 19 de septiembre de 2019:
Primero: Que se libre mandamiento ejecutivo a favor de Portal Calicanto y a cargo de Transcaribe por valor de $5.258.220.759.60, correspondiente a la condena ordenada en el numeral Trigésimo sexto de la parte resolutiva del Laudo del 19 de septiembre de 2019, por concepto de daño emergente.
Segundo: Que se libre mandamiento ejecutivo en favor de Portal Calicanto y a cargo de Transcaribe por valor de $10.839.949.000.56, correspondiente a la condena ordenada en el numeral Trigésimo séptimo de la parte resolutiva del Laudo del 19 de septiembre de 2019, por concepto de reembolso de las sumas indebidamente descontadas o retenidas».

La sentencia del TAB advierte que, de acuerdo a los términos del Artículo 195, numeral 4, del CPACA, los intereses de mora sobre las sumas anteriores serán causados a partir de la fecha de ejecutoria del laudo arbitral en contra de Transcaribe.

    UN POCO DE HISTORIA

¿Por qué termina pagando Transcaribe un contrato otorgado en concesión para su explotación por 50 años? Por varias circunstancias, pero especialmente por la falta de defensa jurídica que ha caracterizado al Distrito de Cartagena.

En el año 2007, Transcaribe compra un lote para la construcción de la estación principal de operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo, SITM, Transcaribe. Por su ubicación estratégica fue el lugar recomendado hasta por los técnicos del Ministerio de Transporte. Su cercanía con el barrio El Pozón y sectores aledaños lo ubicaba como una gran fuente de pasajeros. Confirmada esa zona del canal de Calicanto, a la salida de Cartagena por la vía de La cordialidad, la administración de turno –Nicolás Curi, Alcalde– tenía que concretar los recursos para la obra.

El gobierno nacional ya aportaba el 70% para obras de infraestructura vial de la ciudad y la implementación del moderno sistema de transporte público. Le dijo no al proceso de construcción del patio portal y obligó a Transcaribe a incluir en los presupuestos recursos para la estación principal. De allí surge la idea de pagar la obra vía tarifa y contratarla por concesión, como en efecto se hizo en la administración de la alcaldesa Judith Pinedo Flórez, quien escogió la empresa constructora, –Portal Calicanto S.A.S.–, conformada por las firmas de Arturo Cepeda y Gilberto Alvarez.

Como las cuentas no daban y no se necesitaba todo el predio para la estación principal, en Transcaribe se optó por entregarle al constructor parte del lote para un centro comercial que explotaría por 50 años como concesionario de la obra. De esa manera bajaba la cuota a pagar y el impacto sobre la tarifa de los pasajeros sería menor, porque el constructor tendría otro ingreso para recuperar la inversión del proyecto: el centro comercial. Así quedó plasmado en un contrato de concesión con la firma Portal Calicanto S.A.S.

Transcurrió el tiempo y el concesionario comenzó a quedar mal con Transcaribe. El lugar era ideal para un centro comercial, pero la falta de conexiones comerciales para los negocios tipo ancla (Éxito, Olímpica, MegaTiendas) no le permitió a los constructores concretar el proyecto. Y al enfrentar dificultades para financiar la obra del patio portal, Cepeda y Alvarez buscaron la forma de convertir el contrato de concesión en obra pública. Y lo lograron en la Alcaldía de Dionisio Vélez Trujillo. Transcaribe pagó y, sin embargo, quedaron deudas pendientes por obras civiles, que al no cancelarlas a tiempo generaron intereses de mora. El lote sigue siendo propiedad del Distrito –si no aparecen más sorpresas–.

Hoy, infortunadamente, la administración Distrital no tiene ningún interés en Transcaribe y el déficit se sigue incrementando. (Próxima crónica: El déficit de Transcaribe en cifras).

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MBG

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